El 8 de septiembre llega el Paquete Económico 2027: qué es y qué mirar
A más tardar el 8 de septiembre, Hacienda entrega al Congreso el plan de ingresos y gasto para 2027. Este año viene con una tensión de fondo: bajar el déficit sin subir impuestos ni recortar los programas que el gobierno prometió proteger.
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A más tardar el 8 de septiembre, la Secretaría de Hacienda entrega a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2027: el plan de cuánto dinero espera recaudar el gobierno federal el año que viene y en qué lo va a gastar. Es el documento de política pública más importante del año —define desde cuánto recibe cada estado hasta cuánto se destina a salud o a pensiones— y este trae una tensión de fondo que conviene entender antes de que empiece el ruido político.
Qué es, en concreto
El “paquete” son tres documentos que se entregan juntos:
- Criterios Generales de Política Económica (CGPE) — los supuestos sobre los que se construye todo lo demás: cuánto crecerá la economía, qué inflación y qué tipo de cambio se esperan, a qué precio y en qué volumen se venderá el petróleo. Si estos números son optimistas, los ingresos estimados quedan frágiles.
- Iniciativa de Ley de Ingresos — de dónde sale el dinero: impuestos (ISR, IVA, IEPS), derechos, aprovechamientos y cuánta deuda nueva se contratará.
- Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) — en qué se gasta, ramo por ramo y programa por programa.
Cómo se aprueba
El calendario lo fija la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria:
- 8 de septiembre — el Ejecutivo entrega el paquete a la Cámara de Diputados.
- A más tardar el 20 de octubre — la Cámara de Diputados aprueba la Ley de Ingresos, que luego pasa al Senado.
- A más tardar el 15 de noviembre — la Cámara de Diputados aprueba el Presupuesto de Egresos. Esto es facultad exclusiva de Diputados: el Senado no vota el gasto.
Con la mayoría de Morena y sus aliados en ambas cámaras, el paquete suele aprobarse con cambios menores respecto a lo que envía Hacienda. El debate real está en los detalles: qué se recorta y qué supuestos se usan.
La tensión de este año: el déficit y el grado de inversión
El déficit es la diferencia entre lo que el gobierno gasta y lo que ingresa; esa brecha se cubre con deuda. Según los datos que cita Expansión, fue de 4.3% del PIB en 2025, se espera 4.1% en 2026 y la meta de Hacienda para 2027 es bajarlo a 3.5%.
El mercado es escéptico. Analistas citados por Expansión e Infobae proyectan un déficit mayor: Citi lo ve en 3.7%, BNP Paribas en 4.3%, y Banamex considera “poco probable” llegar a 3.5% por la rigidez del gasto y las presiones del ciclo electoral rumbo a 2027.
Por qué importa tanto ese número: las tres grandes calificadoras (S&P, Moody’s y Fitch) tienen la deuda mexicana a un escalón del grado especulativo. Moody’s ya bajó la nota al último peldaño del grado de inversión y S&P mantiene perspectiva negativa; ambas señalan el bajo crecimiento, los apoyos a Pemex y el avance lento de la consolidación fiscal. Si México pierde el grado de inversión, el gobierno paga más caro por endeudarse —y ese encarecimiento se traslada en cascada al crédito de empresas y hogares.
El dilema
La presidenta Claudia Sheinbaum ha adelantado que el paquete será “responsable”: consolidación fiscal gradual, sin una reforma fiscal ni impuestos nuevos generalizados, y protegiendo la inversión pública, los programas de bienestar, la salud y la educación.
El problema es aritmético. Para bajar el déficit sin subir impuestos y sin tocar esos rubros, quedan pocas palancas:
- Recortar otro gasto. Citi anticipa que los ajustes al gasto público serán lo que defina el paquete.
- Recaudar mejor sin cambiar las tasas — cerrar evasión, más eficiencia del SAT, revisar exenciones. Rinde, pero despacio.
- Apostar a más crecimiento. Hacienda suele proyectar un PIB por encima del consenso: sus precriterios ubicaban 2027 entre 1.9% y 2.9%, frente a estimados privados alrededor de 1.75%. Un supuesto alto infla los ingresos previstos y hace que las cuentas cuadren en el papel.
A julio de 2026, además, los ingresos presupuestarios ya venían unos 170 mil millones de pesos por debajo de lo programado, según Expansión —lo que estrecha todavía más el margen.
Qué mirar cuando salga
Cuando Hacienda publique el paquete, estos son los puntos que dicen más que cualquier declaración:
- El supuesto de crecimiento en los CGPE. Mientras más se aleje del consenso de analistas, más frágil es todo el edificio de ingresos.
- La meta de déficit y si viene acompañada de medidas concretas para alcanzarla, o solo del número.
- De dónde salen los ingresos adicionales: ¿eficiencia recaudatoria, o ajustes que en los hechos sí elevan la carga (IEPS a ciertos productos, aranceles, cambios en la “miscelánea fiscal”)?
- Qué ramos pierden en el Presupuesto de Egresos.
- Pemex: cuánto apoyo trae y bajo qué figura.
Este artículo se actualizará cuando se presente el paquete y conforme avance su discusión en el Congreso. Revisa la fecha de última actualización al inicio del texto.